La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) anunció una reconfiguración en su estructura de alto mando luego del retiro del general Enrique Covarrubias López, quien dejó la Subsecretaría de la Defensa al cumplir la edad reglamentaria de 65 años.
Relevos estratégicos
El movimiento detonó una cadena de nombramientos en posiciones clave:
– El general de División Enrique Martínez López, hasta hoy Oficial Mayor, asumió la Subsecretaría de la Defensa Nacional.
– La Oficialía Mayor quedó en manos del general de División Hernán Cortés, quien dirigía la Guardia Nacional.
– La comandancia de la Guardia Nacional pasó al general de División Guillermo Briseño Lobera, cerrando el ciclo de ajustes.
Supervisión desde Estados Unidos
De acuerdo con la periodista María Idalia Gómez, los cambios fueron revisados y avalados por el Comando Norte y contaron con la opinión del Comando Sur, lo que evidencia un seguimiento más estrecho de Washington sobre la arquitectura militar mexicana y sus mandos operativos.
Claves para entender el movimiento
– Los relevos reordenan la línea de mando en dos instituciones centrales para la seguridad interior: Sedena y Guardia Nacional.
– La reestructura ocurre en paralelo a ajustes recientes en la Secretaría de Marina, lo que apunta a un proceso de alineación más amplio dentro del sector defensa.
– El involucramiento de mandos estadounidenses sugiere un escenario de coordinación obligada y mayor presión en temas de seguridad bilateral.
Contexto
Covarrubias, considerado una figura de peso dentro de la Sedena, ingresó al Ejército en 1976 y ocupó cargos en México y en el extranjero. Su salida se enmarca en los procesos de rotación y ascenso previstos para 2026, según la dependencia.
Gómez detalló que la nueva estructura busca centralizar funciones administrativas que antes estaban distribuidas entre Sedena, Fuerza Aérea y Guardia Nacional, con el objetivo de compactar decisiones y agilizar la operación.
