Antes de que los reflectores se posaran habitualmente sobre nuestra tierra, él ya gritaba “Tepic”‘ con cada regate. Hablamos de Marco Antonio Diaz Avalos. Un nombre que se convirtió en sinónimo de orgullo cora. Él no solo jugó al fútbol; él puso a Tepic en la mira de todo México, demostrando que en el occidente del país la magia también caminaba por la banda y se filtraba entre defensas. Muchos lo llamaron el “Maradona Nayarita”, y no era una comparación a la ligera. Era por esa zurda educada, por esa picardía que solo se aprende en la calle y se perfecciona en el profesionalismo, y por esa capacidad casi mística de cargar con el peso de un equipo y de una afición entera en sus hombros. En este episodio, viajamos a través de la nostalgia y el respeto para rendir homenaje a nuestro máximo referente. Vamos a desmenuzar las jugadas, los goles y el legado de quien enseñó a las nuevas generaciones que, desde Tepic, se puede conquistar el cielo del fútbol mexicano. Con ustedes, la leyenda, el talento puro, el eterno… ¡Marco Antonio Díaz Ávalos! Comenzamos¡¡
