La diputada Laura Ballesteros Mancilla, integrante de la bancada de Movimiento Ciudadano, lanzó una iniciativa que busca sacudir la comodidad del Palacio Legislativo de San Lázaro: obligar a los diputados a cumplir con una jornada laboral de 48 horas semanales.
Bajo la premisa de que “el buen juez por su casa empieza”, la legisladora propone que el Congreso de la Unión iguale las condiciones laborales de la mayoría de los mexicanos, con una ruta de reducción a 40 horas a partir del año 2030.
Castigo al bolsillo y fin a las sesiones “vía Zoom”
La propuesta no es solo simbólica; incluye descuentos salariales directos para aquellos legisladores que no cumplan con el horario estipulado. Ballesteros denunció las deficiencias actuales del cuerpo legislativo:
- Productividad nula: Señaló que más del 30% de los legisladores no ha presentado una sola iniciativa en lo que va de la legislatura.
- Ausentismo: Criticó la recurrente falta de quórum y el abuso de las sesiones semipresenciales, que permiten a los diputados “pasar lista” sin estar físicamente en el recinto.
“Si el pueblo trabaja 48 horas, aquí también deben poner el ejemplo. No podemos exigirle productividad al país si en la Cámara abundan las ausencias”, sentenció la diputada.
