Harfuch revela que los sicarios creyeron que eran integrantes de un grupo rival

La crisis de violencia en el norte del país volvió a exhibir su rostro más absurdo y brutal. Los detenidos vinculados a Los Chapitos, capturados tras la privación ilegal de varios trabajadores mineros, admitieron que confundieron a las víctimas con miembros de un grupo criminal antagónico, informó el secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch.

De acuerdo con la versión oficial, durante los interrogatorios los presuntos integrantes del grupo delictivo reconocieron que actuaron bajo una falsa identificación, creyendo que los mineros pertenecían a una célula rival que opera en la región. La confusión derivó en su captura violenta y en el operativo que posteriormente permitió su rescate.

Harfuch detalló que la línea de investigación apunta a un error de “inteligencia criminal”, donde los agresores actuaron por señales equivocadas y sin verificar la identidad de las personas que interceptaron.

Las autoridades federales mantienen la investigación abierta para determinar quién dio la orden, cómo se generó la supuesta confusión y si hay más personas involucradas en la cadena de mando.

Este caso vuelve a poner sobre la mesa la fragilidad de las comunidades mineras, atrapadas entre disputas territoriales y decisiones armadas tomadas al margen de cualquier lógica, donde un simple malentendido puede convertirse en una tragedia.