¡La bomba ya estalló! Alfonso Romo, empresario regio y exjefe de la Oficina de la Presidencia en tiempos de AMLO, fue salpicado por el Departamento del Tesoro de EE.UU., al señalar que su financiera, Vector Casa de Bolsa, habría sido utilizada para lavar millones de dólares… vinculados al fentanilo y al narco.

Según la red financiera FinCEN, Vector —junto con otras instituciones— canalizó recursos del Cártel Jalisco Nueva Generación, el Cártel del Golfo y los Beltrán Leyva. La acusación es parte de un operativo para frenar el flujo de dinero sucio hacia territorio estadounidense.

Y aunque Romo niega tajantemente cualquier vínculo, y su empresa dice “no tener pruebas” de irregularidades, el escándalo ya se desató. Algunos medios incluso lo comparan con el caso García Luna por la magnitud política que esto podría representar.

La presidenta Claudia Sheinbaum salió al paso, pidiendo no adelantar juicios sin pruebas, mientras la oposición exige una investigación a fondo.

¿Tocó fondo la era de los empresarios intocables? La historia aún se escribe, pero el nombre de Alfonso Romo ya quedó marcado con tinta roja.