El buque de carga Morning Midas, que transportaba alrededor de 3 mil vehículos nuevos desde China hacia México, se hundió este lunes 24 de junio en aguas profundas del océano Pacífico, tras permanecer semanas a la deriva por un incendio que comenzó el pasado 3 de junio.

El siniestro se originó en la zona de carga de vehículos eléctricos e híbridos, lo que dificultó su control. La tripulación —22 personas— fue evacuada sin lesiones, pero el barco quedó inutilizado y a la deriva cerca de las Islas Aleutianas de Alaska.

El Morning Midas terminó en el fondo del mar a más de 5 mil metros de profundidad, a unos 770 km de la costa, según la empresa Zodiac Maritime.

Aunque no se reporta contaminación visible, la Guardia Costera de EE. UU. mantiene vigilancia en la zona para prevenir daños ambientales. El destino final del cargamento era presuntamente el Puerto Lázaro Cárdenas, Michoacán.

Este incidente revive preocupaciones sobre la seguridad en el transporte marítimo de vehículos eléctricos, especialmente por los riesgos de incendio asociados a baterías de litio.