CULIACÁN, Sinaloa. El exgobernador Rubén Rocha Moya solicitó formalmente una nueva separación indefinida de su cargo ante el Congreso del Estado, revirtiendo su sorpresivo anuncio de reincorporación tras desatar una severa reacción del Gobierno Federal.

Un regreso de solo 24 horas

  • El anuncio: Rocha Moya notificó en sus redes sociales el viernes 21 de agosto su regreso al poder ejecutivo estatal.
  • La marcha atrás: El sábado 22 de agosto presentó una nueva solicitud de licencia por tiempo indefinido bajo una intensa presión política.
  • El interinato: El Congreso local mantiene el análisis de la situación jurídica para ratificar las funciones del despacho estatal.

El rechazo de la presidencia

  • Postura oficial: La presidenta Claudia Sheinbaum calificó el intento de regreso como “no pertinente, por decir lo menos”.
  • Falta de comunicación: La mandataria aclaró que la federación se enteró de las intenciones de Rocha Moya exclusivamente a través de internet.
  • Distanciamiento: El gabinete de seguridad federal reiteró que se mantendrán al margen del proceso político local del exgobernador.

El trasfondo judicial y los nexos con el narcotráfico

  • La acusación penal: El Departamento de Justicia estadounidense imputó formalmente al político en abril de 2026 por presunta conspiración con el Cártel de Sinaloa.
  • La primera licencia: Esta acusación forzó su primera salida oficial del gobierno sinaloense el pasado 1 de mayo de 2026.
  • Testigos clave: Antiguos secretarios de seguridad y finanzas de su gabinete se entregaron a las autoridades norteamericanas y colaboran en el caso.
  • Investigación nacional: La Fiscalía General de la República (FGR) mantiene abiertos los expedientes correspondientes en territorio mexicano.
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