La vida imita a la televisión, y esta historia parece sacada de un capítulo de La Rosa de Guadalupe. Roberto Gómez Fernández, hijo del icónico Chespirito, estuvo casado con la actriz Jessica Coch… hasta que su mundo se tambaleó por una traición inesperada: su esposo inició una relación con Krystell Padilla, quien además era su mejor amiga y, para colmo, ayudó a organizar su boda.

Esta historia volvió a ser tendencia justo cuando se estrenó la bioserie Sin querer queriendo, producida por el propio Gómez Fernández, que explora la vida personal de su padre, incluyendo su polémica relación con Florinda Meza. ¿Coincidencia o karma generacional?

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