Cajeme, Sonora — Lo que parecía un vuelo más, terminó en una persecución de alto nivel por aire y tierra. La tarde de este domingo, una avioneta tipo Cessna fue interceptada en pleno vuelo frente a las costas de Cajeme, por una aeronave Texan T-6C de la Secretaría de Marina (SEMAR).
Las maniobras comenzaron tras detectarse un patrón de vuelo sospechoso. La respuesta fue inmediata: unidades tácticas se movilizaron mientras la aeronave de combate obligaba a la Cessna a descender. En tierra ya lo esperaba un helicóptero MI-17 y personal armado, listos para cerrar el cerco.
El piloto fue detenido al momento del aterrizaje forzoso, y se le aseguró una bolsa que contenía lo que se presume es metanfetamina. La avioneta quedó bajo resguardo de las autoridades federales.
El área fue asegurada y las investigaciones ya están en curso para determinar si se trata de una célula del crimen organizado dedicada al tráfico aéreo de droga en la región.
Una maniobra quirúrgica, rápida y sin margen de error. El cielo fue testigo, y la tierra ejecutó el golpe.
